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Rodolfo Molina tiene desde hace 11 años la misión de conser­var y proyectar ante Colombia y el mun­do el legado de Al­fonso López, Rafael Escalona y Consuelo Araújo Noguera: el Festival de la Le­yenda Vallenata, que a su casi medio siglo de historia es uno de los eventos folclóricos y culturales más importantes del país.

En 1968 Consuelo, para en­tonces una joven inquieta por la literatura, a la postre mi­nistra de Cultura; Escalona, compositor; y López, primer gobernador del Cesar, deci­dieron crear un certamen que perpetuara el acervo musical de esta tierra, donde a través de los cantos acompañados de las notas de un acordeón, ya se venía de una manera natural y espontánea, con la simple tradición oral, conservando mitos, leyendas, vivencias y todo lo que ocurría en la coti­dianidad de la gran provincia de Padilla.

Con este propósito el Fes­tival Vallenato ha crecido a lo largo de los últimos 50 años, evolucionando de acuerdo con las exigencias del tiempo y de las nuevas generaciones, pero guardando ese espíritu por mantener vigente el valle­nato raizal que el año pasado fue declarado por la Unesco, Patrimonio Cultural Inmate­rial de la Humanidad.

Detrás de la constante de tener ‘viva’ la riqueza de los juglares, de abrir espacios pa­ra los nuevos valores, y de con­tinuar con esa herencia, está Rodolfo Molina, presidente de la Fundación del Festival de la Leyenda Vallenata, hijo de Consuelo Araújo, La Ca­cica; asesinada por las Farc, y quien hasta el día de su muer­te lideró este certamen que le abrió las puertas de Valledu­par al mundo.

Al asumir la presidencia de la organización el 30 de di­ciembre de 2004, Rodolfo se hizo un propósito adicional, no ser inferior a la labor de su progenitora, aferrándose a sus enseñanzas y su memoria. “No hay día que no extrañe a mi mamá. Creo que el mayor honor que le hago es que las cosas salgan bien”, dijo.

Para Molina creer en la Cos­ta es importante, precisamen­te porque es tierra fértil para la cultura, muestra de ello, es que cada año son más los par­ticipantes que llegan de dife­rentes lugares del Caribe, en busca de conquistar la corona como soberano del folclor en las diferentes categorías, des­tacando la motivación y pre­sencia masiva de niños y ni­ñas, que se convierten en ese “semillero” que auguran un buen futuro para mantener la tradición.

Y va más allá, al indicar que se han abierto las fronteras musicales de la Región, con­siderando que no solo llegan concursantes de la Costa, sino de casi toda la geografía na­cional, incluso de otros países atraídos por la magia del va­llenato.

Rodolfo Molina nació el 24 de mayo de 1964, en el hogar conformado por Hernando Molina y Consuelo Araújo; está casado y tiene tres hijos: Rodolfo, Jaime y Consuelo; se considera un amante de esta música que defiende y prego­na a través de la organización del evento.

“La idea de la Fundación ha sido buscar los caminos sin perder la esencia y la respon­sabilidad en cuanto a la músi­ca vallenata. Hemos querido que sea un evento internacio­nal, pero no entrar en la co­mercialización. Una cosa es el concurso que es nuestra ma­yor responsabilidad y ahora más que nunca con ese reco­nocimiento de la Unesco que es lo que estuvimos buscando todo el tiempo”, dijo.

LA MADUREZ DEL OTRO HIJO DE LA CACICA. Para Consuelo Araújo, La Cacica, el Festival Vallenato fue como otro de sus hijos; lo ayudó a crear, a for­marlo y darle las orientaciones para que creciera derecho. El próximo año este evento cum­ple medio siglo, acontecimien­to que se celebrará del 26 al 30 de abril, llegando a la madurez de su existencia.

Este sin duda, es un gran re­to, de los muchos que a lo lar­go del tiempo ha enfrentado Rodolfo Molina al frente de la Fundación. El certamen se realizará precisamente en ho­menaje a sus creadores, y co­mo cada 10 años, desde cuan­do se implementó en 1987, se realizará el concurso Rey de Reyes, donde se presentan quienes ya han sido soberanos del acordeón en ese Festival.

La máxima distinción de Rey entre los reyes, la han ganado Nicolás ‘Colacho’ Mendoza, q.e.p.d; Gonzalo Arturo ‘El Cocha’ Molina Mejía y Hugo Carlos Granados.

“El 2017 será un año de rati­ficación de la ardua labor que viene adelantando la Funda­ción Festival de la Leyenda Vallenata y que con el paso de los años ha dado grandes fru­tos”, indicó Rodolfo Molina.

Para este ganadero y agricul­tor, el hecho de que el vallena­to fuera declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Hu­manidad “es el reconocimien­to que hace una organización como la Unesco al trabajo realizado décadas atrás por nuestros juglares y cimenta­do a través del Festival de la Leyenda Vallenata, que desde 1968 ha sido el soporte para su preservación y difusión a nivel universal”.

“Sus concursos de acordeón infantil, juvenil, aficionado, profesional, canción inédita y piqueria, han servido para mantener viva esta tradición y los procesos de formación artística a través de la Escuela Rafael Escalona, que consoli­dan la autenticidad de la músi­ca vallenata”, puntualizó. 

“Queremos tener viva la riqueza de los juglares y abrir espacios para los nuevos valores”.
RODOLFO MOLINA
Pdte. del Festival de la Leyenda Vallenata

 

Articulo tomado de el periódico El Heraldo : http://www.elheraldo.co/cesar/festival-de-la-leyenda-vallenata-medio-siglo-de-historia-297962

Valledupar, 31 de octubre de 2016 - Boletín Informativo No. 063 

La presentación cada año de los Reyes Vallenatos en el Club El Nogal de la capital del país, permite promover la auténtica música vallenata y propender por la rehabilitación de personas victimas de la violencia, gracias a lo recaudado. 

El Vicepresidente de la Fundación El Nogal, Javier Ignacio Restrepo, en el inicio del acto solidario y musical, destacó el respaldo desde hace la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, que ha sido artífice para sacar adelante proyectos de apoyo a las victimas de la violencia en el país. 

“Desde hace 12 años con el concurso de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, y sus queridos Reyes Vallenatos, hemos consolidado el propósito de buscar el bienestar y los sueños de muchas victimas del conflicto armado, y en especial de las minas antipersona. Es así como el año pasado se logró la rehabilitación integral de 18 colombianos. Este espacio de música vallenata y solidaridad ha brindado oportunidades y un nuevo comienzo y estamos muy agradecidos”. 

Enseguida, el vicepresidente de la Fundación El Nogal citó el caso más emblemático de Emerson Maturana Murillo, quien logró ingresar a través de una beca a la Universidad de Antioquia donde estudia contaduría pública y se le donó un computador, un escritorio, teclado y mouse de pies, para hacer posible que pueda manejar el computador con sus prótesis, y una tablet para que tome apuntes en sus clases. 

Esta puesta en escena de la música vallenata para una gran obra social ha sido definitiva para que la Fundación El Nogal reciba los agradecimientos de cientos de personas que se han beneficiado de esas ayudas que se consiguen cada año por el aporte de los asistentes al evento.  A su vez la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata además de promover la auténtica vallenata abre la más grande puerta a la solidaridad. 

El presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata Rodolfo Molina Araujo, se mostró satisfecho por este logro que ha permitido a través de la música vallenata llevar ayuda a victimas de la violencia. 

“Cuenten las directivos y miembros de la Fundación El Nogal que siempre tendrán nuestro apoyo para este importante propósito. Gracias a todos lo que año tras años se han unido a esta causa, especialmente a los Reyes Vallenatos que con su talento ponen en alto el folclor vallenato y hacen su gran aporte de solidaridad”. 

Duelo de Reyes 

La noche en el Club El Nogal estuvo engalanada con el Duelo de Reyes Vallenatos que mostraron todo su talento e hicieron su aporte al propósito solidario que se busca cada año. 

En primera instancia se enfrentaron los Reyes Vallenatos Infantil Sergio Luis Moreno Fragozo y Juvenil Alberto José Ovalle La Torre, los cuales hicieron gala de sus destrezas musicales y recibieron el visto bueno de los cientos de presentes. 

Seguidamente el turno les correspondió a los Reyes Vallenatos Aficionado Pedro José Rueda Pinilla y Profesional Jaime Rodolfo Dangond Daza, quienes brindaron su mejor repertorio y se ganaron los aplausos.

El acto finalizó con versos del Rey Vallenato Profesional Jaime Dangond y la presentación de Poncho y Emiliano Zuleta, al que se unió el Rey de Reyes Gonzalo ‘El Cocha’ Molina, con ese vallenato de siempre. 

“En nombre de los Reyes Vallenatos quiero agradecer la invitación que nos hicieron a este bello acto y cuenten siempre con nosotros. Que obra tan bella hace la Fundación El Nogal y que apoyo tan importante de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata. Este aporte es valioso y lleno del más grande sentimiento”; manifestó el Rey Vallenato Jaime Dangond Daza.

Valledupar, octubre 28 de 2016 - Boletín Informativo No. 062

Hoy viernes 28 de octubre a partir de las 8:00 de la noche en el Club El Nogal de la capital del país, se presentarán los Reyes Vallenatos del 49º Festival de la Leyenda Vallenata, con la finalidad de aportar su talento a favor de distintas obras sociales. 

En el ‘12 Festival de la Leyenda Vallenata’ estarán presentes los Reyes Vallenatos Infantil, Sergio Luis Moreno Fragozo; Juvenil, Alberto José Ovalle Latorre; Aficionado, Pedro José Rueda Pinilla y Profesional, Jaime Rodolfo Dangond Daza. 

Lo anterior obedece al convenio firmado entre la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata y su similar El Nogal, con la finalidad de esta última, recaudar fondos para trabajar en diversas obras sociales. 

Al respecto el presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, Rodolfo Molina Araujo, manifestó que “Desde hace 12 años estamos vinculados a la labor social de la Fundación El Nogal, lo que nos lleva a poner en escena a los Reyes Vallenatos y continuar con la conservación y promoción de nuestro folclor. Lo anterior ha dado altos resultados”. 

Como gran novedad de la noche se presentará el duelo de Reyes Vallenatos. Inicialmente lo harán los ganadores de las categorías Infantil y Juvenil y le seguirán Aficionado y Profesional, acompañados de sus respectivos cajeros y guacharaqueros, donde cada uno mostrará su talento al interpretar: paseo, merengue, son y puya, los aires que son la base del auténtico vallenato. 

Como apoyo, la producción de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata incluye en las pantallas contenidos de vídeos y gráficas de los Reyes Vallenatos, y de igual manera destacando el relanzamiento del libro ‘Vallenatología’ de la autoría de Consuelo Araujonoguera, que es la verdadera guía para conocer del folclor vallenato. 

El cierre de este evento solidario musical estará a cargo de Los Hermanos Zuleta, Emiliano y Poncho, al que se une el Rey de Reyes Gonzalo ‘El Cocha’ Molina. 

La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata continúa con todo lo referente a la organización del 50º Festival de la Leyenda Vallenata que se realizará del 26 al 30 de abril de 2017.

Valledupar, octubre 26 de 2016 - Boletín Informativo No. 061 

Con el mejor balance se llevó a cabo en Miami, Florida, el Primer Festival Internacional de Acordeones ‘Juglares del folclor’, organizado por la Fundación Vallenata Usa que presiden Juan David Payares, Jorge Socarras, Alvaro Salim y Ricardo Mayorga, cuya misión es establecer, difundir y promover la auténtica música vallenata en Estados Unidos. 

El homenajeado del evento, el compositor Adolfo Pacheco Anillo, destacó el esfuerzo de los organizadores por promover el vallenato en ese país, y el acompañamiento de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata. 

“Pasé unos días interesantes y valoro todo lo que saben del auténtico vallenato, especialmente de mis cantos que se vieron reflejados en los conversatorios, los concursos de acordeón, canción inédita vallenata y diversas presentaciones. Mi recomendación es que sigan trabajando porque van por buen camino. Me hicieron un homenaje sensacional”. 

El acordeonero cartagenero Manuel Vega Vásquez  se alzó con el triunfo y estuvo acompañado en la caja por Ricardo Vega y en la guacharaca por Alvaro Atencio. Las canciones que presentó fueron el merengue, ‘Polo norte’ (Luis Enrique Martínez); el paseo ‘La cartica’ (Calixto Ochoa); la puya, ‘La armadura’ (Jairo Suárez) y el son, ‘La huella pintada’ (Francisco ‘Pacho’ Rada). El segundo y tercer puesto lo ocuparon Alfonso Monsalvo Baute, de Valledupar y Ramiro Martínez, de Montelibano, Córdoba, respectivamente. 

Maravilloso triunfo 

La ganadora de la canción inédita vallenata fue Aylin Beatriz Rodríguez Guerra, con el paseo ‘Entre tú y yo’. Esta joven cantautora nacida en Valledupar, reside desde hace 9 años en Miami. 

“Gracias a Dios por compartir esta oportunidad y ganar, pero más estar cerca del juglar Adolfo Pacheco Anillo, Señor compositor, quien me aconsejó y me auguró muchos éxitos. Compongo, canto y respeto la esencia vallenata. En Miami represento ese vallenato lleno de sentimiento, ese que nace del alma y de las nostalgias de mi querido Valledupar”. 

El folclor dancístico también hizo parte de este certamen. Este estuvo a cargo del grupo folclórico ‘Puerta de Oro de Colombia’ dirigido por la periodista Rosmy Camargo, quien recientemente fue nombrada Señora Reina Internacional del Carnaval de Barranquilla 2017. Ella cautivó a los espectadores contándoles de la combinación de las raíces carnavaleras adornadas con aires vallenatos. El grupo sorprendió al público asistente y en especial al Rey Vallenato 2016 Jaime Dangond Daza, cuando bailaron la puya ‘Toca Jaime’. 

Muchas gracias 

El presidente de la Fundación Vallenata Usa, Juan David Payares Olier presentó su balance e indicó que “Todo salió como estaba previsto y se contó con numerosa asistencia a todos los actos, excelente calidad de los concursantes y la presencia del homenajeado, maestro Adolfo Pacheco; del Rey Vallenato 2016 Jaime Dangond Daza; del maestro Pablo López; del guacharaquero y cantante Odacyr ‘El Ñeko Montenegro y especialmente del presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, Rodolfo Molina Araujo, quien nos respaldó en la puesta en marcha del evento”.

Finalmente, Juan David Payares, anotó que el trabajo continúa con la Escuela de Música Vallenata José Victor Escorcia, adscrita a su entidad, que se presentará en el estado de Arizona con motivo de la reunión nacional de ASTOA que reúne a los Operadores Turísticos de Estados Unidos y de igual manera en el aniversario de la Cámara de Comercio Colombo Americana. 

La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata sigue con su misión de conservar y promover la auténtica música vallenata y en esta ocasión allende a nuestras fronteras donde es bien recibido, especialmente por la amplia colonia colombiana.

Valledupar, octubre 24 de 2016 - Boletín Informativo No. 060 

Durante cuatro horas y media se cumplió en la institución educativa Técnico La Esperanza, ubicada en la comuna cinco de Valledupar, una jornada lúdica-recreativa donde asistieron estudiantes becados que hacen parte del proyecto de música tradicional vallenata con énfasis en acordeón, caja, guacharaca, voz y piqueria. 

La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata y Claro Colombia, que abanderan este importante proyecto musical abrió el espacio donde hubo recreación dirigida, música, concursos, competencias, show de payasos, cama elástica, castillo inflable, pintucaritas y refrigerios. De esta manera los alumnos pasaron una mañana diferente y agradable. 

Esta jornada es el complemento a las clases de música que durante varios meses han venido recibiendo los estudiantes y cuyo ciclo concluirá el próximo 24 de noviembre. 

Los becados agradecieron esta iniciativa que estimula su actividad educativa y su aprendizaje de la auténtica música vallenata. 

“Queremos agradecer a la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata y a Claro Colombia, por brindarnos este rato de esparcimiento. Vamos a continuar con nuestros estudios y aprendiendo música vallenata, en mi caso a cantar”, manifestó el estudiante Yosmel Enrique Torres Fuentes. 

Este proyecto de música tradicional vallenata que dirigen los profesores de la Escuela Rafael Escalona bajo el mando del coordinador general Roberto Ahumada Moreno, suma cinco años y ha sido considerado por sus resultados como ejemplo a nivel nacional, debido a que cumple los propósitos señalados como son el aprovechamiento del tiempo libre, el fortalecimiento de la educación y el arraigo cultural con énfasis en folclor vallenato. 

 

Por Juan Rincón Vanegas - @juanrinconv 

Tomarse un tinto con el compositor Adolfo Pacheco Anillo a orillas del río Magdalena, cuando pasa por Barrancabermeja, fue algo mágico. Es un narrador auténtico que pone la palabra en el lugar preciso, al lado del corazón.

Viendo correr ese caudaloso afluente comenzó a hablar de esos recuerdos que lo tienen en el más grande pedestal como compositor vallenato.

“No pensé que hoy a mis 76 años, los cumplí el pasado 8 de agosto, recibiera tantos homenajes que ya van por 60, siendo los más recientes en el Festival de Acordeones del Río Grande de la Magdalena de Barrancabermeja y ahora en el Primer Festival Internacional de Acordeones de Miami”.

Da un repaso por los homenajes que visitan en ese momento su memoria, y otros que aunque no se acuerda fueron significativos en su vida, pero se detiene en uno especial

“En el Festival de la Leyenda Vallenata del año 2005 fui coronado como Rey Vallenato Vitalicio, y ese fue mi grado como gran compositor vallenato. Eso fue un gran honor y se demostró que soy un gran cultivador de esta bella música que se impone en el mundo”.

Enseguida comienza un repaso por la historia de la vida, de donde han salido los cantos vallenatos que lo han catapultado a la gloria y hace el reconocimiento a la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata por llevar el estandarte “para que el vallenato clásico permanezca con el paso del tiempo y cada año en Valledupar se den cita miles de concursantes: acordeoneros, cajeros, guacharaqueros, compositores, verseadores y cantantes”.

No paraba de explicar. “No cabe duda que todo ese trabajo es producto de la visión que tuvo Consuelo Araujonoguera, con quien tuve algunas diferencias, pero que al final acepté su decisión, templanza y proyección para esta querida música vallenata”. 

La hamaca grande 

El tinto iba consumiéndose a la par de las paradas de su ameno diálogo y entonces entró en el campo de sus composiciones que suman más de 200, esas mismas que tienen el sello del hombre pueblerino y apegado a sus costumbres.

“Si cuento de todas, acá tendremos que amanecer”. Es lo primero que señala. Entonces se direcciona por la canción donde pudo por su talento y admirable descripción montar en una hamaca grande al pueblo vallenato para que meciéndose en ella cantara. A su vez, uniendo el poder del acordeón y la voz de Andrés Landero lo hizo exactamente en dos minutos y 50 segundos.

“El que me inspiró esa obra fue el inolvidable compadre Andrés Landero, quien fue a participar en el Festival Vallenato y no ganó, y entonces me propuse con mi canto que hice en 1969 llevar a Valledupar al lado de mi compadre Ramón Vargas Tapias, un presente con la música de mi pueblo, especialmente una hamaca grande, más grande que el Cerro e’ Maco”.

Al viejo compositor sanjacintero le revoloteó en su pensamiento ese recuerdo cantado que fue un trasteo de sentimientos y con elementos pegados a su tierra.

Cuando salió la canción el historiador, político y escritor Eduardo Lemaitre Román, publicó en El Universal de Cartagena una columna donde destacaba la obra, pero señalaba que la hamaca no servía para hacer el amor.

El maestro Adolfo Pacheco al leer ese escrito, no paró de reírse, como exactamente lo hizo ahora, pero le contestó.

“Le agradecí el elogio a la canción, a la hamaca Sanjacintera, y le dije que yo que no era tan experto en cuestiones del amor, pero me sabía de memoria 25 posturas, o sea lo que se puede llamar sexo colgante”.

Dentro de ese entorno musical vino la grabación de su célebre canción por parte del artista Carlos Vives que le produjo muchas satisfacciones, principalmente del orden económico.

“Carlos me solicitó el permiso para grabar dos canciones: ‘La hamaca grande’ y ‘El viejo Miguel’, y con gusto se lo concedí. Al final me grabó la primera”.

Era el año 1993, y el compositor ocupaba el cargo de Director de Tránsito en Cartagena, y por concepto de regalías de su obra le llegaron 25 millones de pesos.

“Con esa plata enseguida cambié de carro, arreglé mi casa y vivía mejor, pero cual sería mi sorpresa que al poco tiempo me llegaron varias demandas por enriquecimiento ilícito, y me tocó salir a enfrentarlas, pidiendo a Sayco copias del pago de las regalías y con eso se cerró el caso”. 

Río de lágrimas 

Iba a seguir hablando de los 47 años de haber compuesto esa canción cuando en el local vecino sonó ‘Alicia adorada’, interpretada por Alejo Durán. Agachó la cabeza y con sus lágrimas le hacía competencia al río Magdalena.

“Esa canción me llena de sentimiento”. Y sin pedírselo comenzó a narrar. “A Juancho Polo Valencia lo conocí en una de las giras con mi paisano y acordeonero Ramón Vargas. Una mañana él estaba acostado en un pretil y de almohada tenía una cajita de cartón. Lo llamamos y despertó. Se le entregó el acordeón y en ayunas y con el guayabo en carne viva comenzó a tocar y cantar esa bella canción dedicada a Alicia Cantillo”. 

Pobre mi Alicia, Alicia adorada

yo te recuerdo en todas mis parrandas.

Pobre mi Alicia, Alicia Cantillo

yo te recuerdo con todos mis amigos. 

A la orilla del majestuoso río Magdalena se quedó el viejo sabio del vallenato Adolfo Pacheco Anillo, contando historias de sus canciones y de su linda región bolivarense como la mujer que “solamente se acostaba con pelaos porque los de su edad fingían mucho y no prendían ni empujaos”. Siguió en esa línea y manifestó que esa historia se la narró con pelos y señales a Gabriel García Márquez, quien no dejó de reírse y le pidió que la repitiera. “Ese día Gabo tomó apuntes para dejar constancia que Macondo existe”.

Valledupar, octubre 20 de 2016 - Boletín Informativo No. 059

Durante cuatro días a partir de la fecha se llevará a cabo en la ciudad de Miami, Florida, el Primer Festival Internacional de Acordeones en homenaje al maestro Adolfo Pacheco Anillo, donde se contará con la presencia del actual Rey Vallenato Jaime Dangond Daza, del célebre cajero Pablo López y del presidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata Rodolfo Molina Araújo. 

Este evento donde tendrán cabida los concursos de acordeón profesional y canción inédita vallenata lo promueve la Fundación Vallenata Usa que presiden Juan David Payares, Jorge Socarras y Alvaro Salim, cuya misión es establecer, difundir y promover la auténtica música vallenata en Estados Unidos. 

Al respecto Juan David Payares anota que desde hace más de un año nació la Fundación Vallenata Usa y han realizado una serie de actividades en eventos culturales, musicales y medios de comunicación donde han fomentado los valores y cánones del auténtico vallenato, sus cantos, sus mitos e historias. 

“Ahora le damos cabida al Primer Festival Internacional de Acordeones que tendrá dos concursos y se llevarán a cabo tres conversatorios que versarán sobre la vida y obra del homenajeado Adolfo Pacheco Anillo; sobre talleres musicales, orígenes y demostración del acordeón y el vallenato Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad”. 

El maestro Adolfo Pacheco Anillo, quien el pasado fin de semana recibió un homenaje en el 31º Festival de Acordeones del Río Grande de la Magdalena de Barrancabermeja, y ahora le tributan honores en Estados Unidos por su gesta en la música vallenata y el folclor colombiano en general manifestó sentirse agradecido con estos reconocimientos en vida. 

“Estoy feliz porque he tenido el mejor alimento para el artista como son los aplausos y los elogios por mi gesta musical. Esto me llena y no hay como pagarlo. Ahora, en Miami volveré a sentirme ese hombre lleno de recuerdos donde hacen fila mis canciones y todas las historias que encierran mi vida y mi pueblo San Jacinto”. 

Dentro del evento festivalero tendrán cabida una serie de presentaciones del Rey Vallenato Jaime Dangond Daza, y de la Escuela de Música José Victor Escorcia. 

Con este Festival Vallenato Internacional se sigue abriendo el campo musical a distintos países, tarea que se ha venido desarrollando desde hace varios años la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata con resultados altamente positivos, y se refleja en la asistencia a Valledupar a finales del mes de abril de acordeoneros, cajeros, guacharaqueros y compositores, los cuales aspiran en corto tiempo a alcanzar puestos de honor.

Por Leonor Dangond Castro

Hace más de cincuenta años que conocí a ‘La Cacica’, la comadre como la llamaba mi tío Pepe Castro; mujer de rara belleza e ímpetu, sin saberse si la belleza le venía de su ímpetu o era su ímpetu y vehemencia lo que le daba un especial valor y belleza a su figura escultural y a lo que hablaba y proponía. La conocí siempre activa. Siempre proponiendo nuestras tradiciones y folclor para mostrarlo al mundo, en su organización de las hospitalarias casonas vallenatas para recibir a “medio Bogotá”, como decía.

La conocí en sus inolvidables ‘Cartas Vallenatas’ con las que empezó su carrera de periodista en El Espectador, con las que los vallenatos de todos los pelambres nos sentíamos parte de Colombia y del mundo. Como periodista, con sus acertadas críticas -que a veces no todos compartíamos– siempre expresó una valentía sin par.

Sintió y amó a su tierra con el amor que una madre tiene por sus hijos, sin perder nunca esa naturalidad y amabilidad de la mujer vallenata, amalgama genésica de la mezcla trietnica que ha sabido interpretar el alma vallenata en sus cantos. Asi son mis recuerdos de adolescente de ‘La Cacica’ Consuelo Araujo Noguera.

Ella luchó por sus sueños, por sus verdades, por ser mujer formadora de ideales, propiciadora de proyectos de investigación sobre nuestra cultura; auténtica como pocas, nunca, -ni siquiera el día de su posesión como ministra de Cultura- dejó la mochila arhuaca, que siempre llevó como reconocimiento a la cultura tayrona y a los euparis o chimilas que reinaron otrora en estas comarcas. 

Pionera de los estudios sobre juglares y trovadores que generaron el incipiente interés de la hight cachaca a la que con el tiempo les vendría a caer la gota fría en razón del éxito del vallenato en Colombia y el mundo; tan alejado de solemnidades y estereotipos de la gente del antiplano y cuyo disfrute para los cachacos ella propiciaba en su casa en la plaza de Valledupar.

Su libro ‘Vallenatología’, publicado en 1978, y reeditado recientemente, es un acertado ensayo y reflexión sobre los orígenes, tiempos y escuelas del vallenato, definidas como vallenato-vallenato, vallenato bajero y vallenato sabanero y en el estudio sobre las primeras generaciones de acordeoneros, partiendo de 1840 aproximadamente, con José León Carrillo, Cristóbal Luquez en 1845, Abraham Maestre en 1855, Agustín Montero en 1870 y Francisco Moscote, más conocido como Francisco El Hombre en 1880. Fechas aproximadas que corroboran que la entrada del acordeón a la región, según fuentes históricas, se realizó hacia 1840.

Su testimonio periodístico sobre el compadre Rafael Escalona en ‘Escalona, el hombre y el mito’, es un concienzudo escrito sobre las peripecias y musas que inspiraron en sus cantos vallenatos al más grande y retórico trovador de los clásicos vallenatos: el maestro Rafael Escalona, de las cuales ella fue testigo de primera mano.

Su última obra publicada ‘Lexicón del Valle de Upar’ es un tratado de lingüística española, vallenata y trietnica y habrá de ser en si el reconocimiento a su vasto conocimiento sobre la cultura vallenata, y en el cual recoge palabras que nutrieron histórica, cultural y sensiblemente nuestro entorno. El pangar, aguaitar, el farto, la cosianfira, todas palabras que quedaron enredadas en el tiempo y detenidas en el habla de los otrora esclavos de las haciendas de las sabanas del Diluvio, de la hacienda Las Cabezas y otras extensas heredades pertenecientes al marquesado de Santa Coa, en Mompox. Palabras que tambien se cocinaban y reproducían en la boca de grandiosas y ocurrentes cocineras de las casonas vallenatas.

Recuerdo a Consuelo vestida de pilonera. Le admirábamos su risa joven y la manera como adornaba su cabello con flores de coral; aquel desfile, aquellos cantos del Pilón, mágicamente despertaron mis sentidos y mis sentimientos en los amaneceres del primer día de carnaval, siempre fueron un recorrido de fiesta y baile.

Recuerdo una multitud alegre que alborotaba la entrada de nuestra casa al amanecer, mi padre -alcalde de Valledupar por entonces- brindaba su hospitalidad abriendo las dos hojas de la puerta de la casa y a ella entraban entonces, bailando esa multitud de gentes con gaitas, llamadores y acordeones y un pilón enorme que llevaban entre varios y aposentaban a la entrada de las casas, cantando:

A quien se le canta aquí
A quien se le dan las gracias
A los que vienen de afuera
O a los dueños de la Casa

Recuerdo a Consuelo, organizando los eventos de la creación del departamento del Cesar en 1967, en la junta organizadora del primer Festival de la Leyenda Vallenata, en 1968. Hoy hemos de reconocerle que se merecía con creces su carácter de presidenta vitalicia del Festival de La Leyenda Vallenata, leyenda a la que la hemos incorporado por sus logros en la divulgación del folclor vallenato.

Como ministra de Cultura me confeso: “Durante 30 años hice del Festival Vallenato una empresa cultural con donaciones y patrocinios del sector privado. Solamente con el ministro Alberto Casas en 1998, recibimos ayuda del gobierno”.

Recuerdo su presentación de los Niños del Vallenato en la Casa Blanca, en Washington, durante la administración del presidente Clinton, quien dijo: “Los niños vallenatos no quieren ser guerrilleros sino acordeoneros”.

Para despedirme de este sentido homenaje a ‘La Cacica’ imagino un coro multitudinario cantando su vallenato preferido ‘Honda herida’ del maestro Rafael Escalona:

Yo tengo una herida muy grande que me mata
Yo tengo una herida muy honda que me duele
un hombre así mejor se muere
Ay, para ver si así descansa

Consuelo, no queremos acordarnos de ti como a la heroína que las armas borraron su risa y pensamiento inigualable, sino como la siempre viva Cacica Vallenata que permanecerá en el corazón de los vallenatos.

Valledupar, octubre 13 de 2016 - Boletín Informativo No. 058 

“Patillal es como una melodía que al oírla nos provoca cantar”…

José Hernández Maestre 

Entró en circulación el afiche promocional del 28 Festival Tierra de Compositores de Patillal que se llevará a cabo del 23 al 25 de diciembre y rendirá el más grande homenaje al Rey de Reyes del Acordeón, Gonzalo Arturo ‘El Cocha’ Molina Mejía. 

“Este año como es su costumbre Patillal abrirá las puertas para realizar este bonito evento que tendrá como homenajeado a Gonzalo ‘El Cocha’ Molina, de los mejores acordeoneros del mundo vallenato y cuyas raíces son patillaleras. La invitación es desde ya para que nos acompañen y vivan de cerca esta fiesta vallenata”, manifestó la presidenta de la Fundación Festival Tierra de Compositores de Patillal, Palmina Daza de Dangond. 

En este evento con el cual se cierra el calendario festivalero en Colombia se llevan a cabo los concursos de canción inédita vallenata, acordeón infantil y juvenil, piqueria y de cometas. 

La premiación es garantizada y días después de la conclusión del evento se lleva a cabo un acto de entrega a los ganadores de los tres primeros puestos de cada categoría. 

Las inscripciones para los diferentes concursos se abrirán a partir del 8 de noviembre y se atenderán en el corregimiento de Patillal y en la Tienda Compai Chipuco de Valledupar. 

El homenajeado Gonzalo ‘El Cocha’ Molina, indicó que le había gustado el diseño del afiche y que se unirá a la promoción del 28 Festival Tierra de Compositores que inicialmente se realizará en las ciudades de Bogotá y Barranquilla. 

“Entre todos vamos a seguirle dándole la mayor altura a este gran festival de Patillal que se hace con mucha dedicación por parte de sus directivos, y aprovecho para extender la invitación para que me acompañen. La fortaleza del evento está en los concursantes que son la materia prima, y los visitantes que vivirán momentos gloriosos en Patillal”, anotó ‘El Cocha’ Molina. 

La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata a través de su presidente Rodolfo Molina Araujo, destacó la etapa promocional que se inició con la entrega del afiche y la visita a distintas ciudades del país, lo cual permitirá el éxito del certamen que llega a 28 años. 

Valledupar, septiembre 30 de 2016 - Boletín Informativo No. 057 

En el conversatorio ‘Vida y Obra de Consuelo Araujonoguera’ al cumplirse 15 años de su muerte se contaron diversos aspectos de la mujer que abrió las puertas de la auténtica música vallenata, que a través de diversos medios de comunicación contó sobre su entorno y que a nivel familiar sobresalió por ser una hermana, una madre y una abuela admirable. 

El vicepresidente de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, Efraín Quintero Molina,  en la apertura del conversatorio destacó la importancia de la ruta que ‘La Cacica’ se propuso transitar por los campos de la música vallenata donde a todo le puso corazón y llamó la atención para lograr la unión de todos los gestores culturales para seguir sus pasos y no decaer en la misión encomendada. 

La Carta Vallenata 

El primer ponente fue el periodista Camilo Cano Busquets, hijo de inolvidable director de El Espectador Guillermo Cano Isaza, quien se paseó por la manera como la conoció y como escribió durante 23 años su columna ‘Carta Vallenata’ en El Espectador.

“Mi experiencia con Consuelo tiene dos puntos de vistas distintos: uno se relaciona con la música vallenata y el otro con el periodismo.

Consuelo Araújo fue quien me indujo a conocer a esta región y su gente, a su folclor, fue la mamá quien me inculcó que me gustara el vallenato. Aprendí a ser defensor del vallenato en cualquier escenario del mundo que me encuentre, gracias a Consuelo.

En cuanto al tema periodístico, fue Gabriel Cano, padre de Guillermo, quien vio en Consuelo la mejor de las plumas, una cronista de primera clase quien podía contar historias bonitas de esta región. El periódico El Espectador era el que más se leía en el país, y Consuelo formó parte de esa evolución. Ella, entró a finales de la década del 60, escribía la columna ‘Carta Vallenata’, todos los martes, durante 23 años.

Consuelo tuvo libertad para escribir en El Espectador  lo que  ella pensaba, nunca se le quitó ni una coma, ni un punto, eso la hizo muy feliz.

Ahora, a raíz de los 50 años que cumple el Festival de la Leyenda Vallenata en el 2017, sería interesante hablar con El Espectador para elaborar una cartilla con las 50 Cartas Vallenatas más destacadas de Consuelo, para ello contaríamos con el apoyo de todos”. 

Consuelo, formidable 

La licenciada en sociología e investigadora cultural Gloria Triana, definió a Consuelo Araujonoguera como una crítica importante y que asumía retos y los sacaba adelante. 

“Yo conocí a Consuelo antes de conocerla, era un personaje que me intrigaba mucho porque me encantaba su columna de El Espectador. Mi hermano Jorge Alí Triana estuvo en Valledupar y de regreso a Bogotá me dijo que había conocido a Consuelo, que le pareció una mujer excepcional, que hablaba de todos los temas, quedó impresionado por su inteligencia.

Cuando ‘Gabo’ ganó el Premio Nobel, pidió que cuando fuera a recibir su galardón en Estocolmo lo acompañaran cumbias y vallenatos. Cuando Consuelo se enteró, se tomó a pecho el tema de los músicos vallenatos, y ella fue la que seleccionó a las personas que  iban a viajar. Consuelo anunció por la prensa que el viaje era un hecho y nadie se opuso.

Consuelo escribió un diario donde cuenta toda esta situación. A la Academia Nobel le pareció interesante la propuesta de presentar a los artistas nuestros y dio como espacio al denominado Banquete del Nobel, hubo presentaciones previas en el mejor teatro de Estocolmo, en el Museo Etnográfico, pero el reto estaba en la presentación en el Banquete. En la víspera, Consuelo visitó a 'Gabo‘, quien estaba preocupado por nuestra muestra artística. El éxito fue tal que un periódico de Estocolmo tituló: Los amigos de Gabriel García Márquez nos ensañaron cómo se celebra un Nobel.

Consuelo, a pesar de ser autodidacta, fue una persona formidable, impresionante, ella se formó así  misma a través de la lectura,  fue una cronista excepcional. José Jorge Dangond decía que a través del libro ‘Vallenatología’, Consuelo convirtió al vallenato en una ciencia; y a través de su libro ‘Lexicón’, da la impresión se ser una gran filóloga”. 

Consuelo ayudó a construir el espíritu de Colombia 

El abogado vallenato y exmagistrado de la Corte Constitucional, Jaime Araújo Rentería, hizo un esbozo por la vida de Consuelo Araujonoguera, desde el campo democrático y espiritual, que la llevó a emprender batallas para alcanzar un mejor vivir en Colombia. 

“Hay gente que se inmortaliza porque construye algo material, como las pirámides de Egipto, pero por mucho que dure años y años, en algún momento estos elementos desaparecerán, pero lo que nunca perece en el hombre es el espíritu. Todos, sabemos que Consuelo ayudó a construir el espíritu de Colombia a través de esta manifestación cultural que es parte de nuestra vida, que no solo se refiere al folclor, esto conlleva implícito todas las tradiciones, como el vestido, las costumbres y las comidas.

Consuelo fue una mujer democrática, no solo desde su actitud cristiana, cuando apoyaba una causa de los drogadictos o de los más necesitados. Ella, tuvo una visión de un país más justo, de que en Colombia deberíamos tener más derechos.

Su muerte fue doblemente injusta, porque aquellos quienes decían defender a la democracia, asesinaron a una mujer democrática.

Es bueno que Colombia sepa que había una mujer que no solo creó un espíritu cultural, sino  también un espíritu de la democracia”. 

Hermana y madre ejemplar 

En el conversatorio el espacio para recordar a Consuelo en toda su dimensión como hermana y madre, le correspondió a Jaime Araújo Noguera, y a Andrés Alfredo Molina Araújo, quienes contaron detalles de su vida en el hogar. 

Para Jaime, su hermano mayor, sus inquietudes en el campo literario y de la música los cultivó desde niña, siendo muy amante de los libros y estar muy pendiente de saber sobre los acordeoneros de aquel entonces. 

“Era muy disciplinada, amante de la lectura y sobre todo lo que le llamara la atención. Fui su hermano de confianza, y me consultaba sobre diversos aspectos. Me atendía los consejos. Nosotros, hemos sido una familia muy unida y fui su admirador cuando emprendió la empresa de crear el Festival Vallenato que hoy es grande gracias a ella y a muchos amigos que le acolitaron ese embeleco, como solía decir”. 

Por su parte su hijo Andrés Alfredo Molina destacó su disciplina y los deseos en que sus hijos se enamoraran de la lectura y de los cuentos que ella misma les narraba. Incluso, manifestó, que escribió su propia historia: ‘Échame un cuento mamá”. 

“Ella fue muy disciplinada, entregada a la educación de sus hijos y también que a que todo marchara bien en el hogar. A ella, el tiempo le alcanzaba para todo. Siempre me he preguntado cómo le alcanzó el tiempo para lograr tantas y tantas cosas? que no es fácil hacerlo”. 

Recital y cantos 

El conversatorio concluyó con la presentación de la declamadora María Victoria Molina, hija del pintor Jaime Molina, y del cantautor Gustavo Gutiérrez, quienes recordaron los poemas y los cantos que eran del agrado de Consuelo Araujonoguera. 

Como conclusión de este ejercicio por la vida y obra de Consuelo Araujonoguera quedó su grandeza en las empresas del folclor, del periodismo, de la literatura y como hermana, madre y abuela.